Aquel día en que Juan paseaba solo por los campos de trigo dejando correr sus lágrimas por su lisa cara.
La novia de Juan le había engañado con otro chico al que le gustaba mas.
Caminando sin rumbo cualquiera a lo lejos de la ciudad encontró una fabrica cerrada. La fabrica tenía unos carteles que anunciaban que la fabrica había caído en quiebra. Juan la rodeó para explorarla, vio una puerta trasera la cual era de madera, al no cuidarla ,ni ponerle aceite estaba podrida. Fue a tocarla cuando solo por el roze de las yemas de los dedos cayó al suelo. Entró y vio unos estantes llenos de todo tipo de hilos, lanas, maquinas y tejidos que estaban cubiertas por una manta de polvo. Juan encontró un interruptor pero no se encendió.
De camino a casa se le ocurrió que ese podía ser su espacio personal en el que podría desconectar de mundo.
En uno o dos meses había echo de la fabrica abandonada un comedor donde tenia sus cosas.
El 11 de abril fue a desconectar del mundo unas horas.
Cuando entró se encontró a 5 chabales de unos cuatro años superior a el . Cada chico sostenía entre sus
dedos un cigarrillo de maría.Juan se asustó y intentó irse sin ser desapercibido, uno de ellos lo vio y le dijo:
-Quieres uno de estos?
Juan respondió:
-No gracias, es que a mi no me gusta esto.
Pero ellos insistían asta que se cansaron y dijeron:
-Si nos enteramos que le has dicho lo ocurrido a alguien te juramos que te encontraremos por muy lejos que estés y te mataremos.
El niño no volvió a ir allí por los chabales por miedo a encontrárselos y es que Juan se quería mucho para meterse en una fabrica abandonada para fumar porros. Cuando se izo mayor decidió hacer campañas contra la droga y montó en aquella fabrica un colegio para todos los niños y para que entendieran es de que las drogas no son buenas.